Monday, May 22, 2017

Entrega 5 (Carandiru) 

La racionalización de la prisión: ¿conducta desviada de los prisioneros? 

El pensador Max Weber decía que “Las prácticas sociales racionalizadas son las formas regidas por las normas de la acción social, calculadas y calculables con base en el conocimiento autor reflexivo de sus objetivos y condiciones” (Garland, 1999 p. 211). Asimismo, expresaba que esta racionalización se oponía a las formas afectivas, lo que se considera irracional. Un ejemplo de una práctica social es la cárcel, usada para castigar a la persona que cometió una conducta desviada. Se ve cómo esta práctica de castigo en algunas ocasiones puede ser racional (con base en la cita de Weber) y a veces puede no ser racional (en este caso tomando en cuenta formas afectivas). Sin embargo, a lo largo del tiempo se ha visto cómo estas prácticas se tornan más racionales y se deja de lado lo no racional. Esta práctica social racionalizada por medio del castigo puede ser observada en la película Carandiru (2003). No obstante, también se puede ver cómo las formas afectivas siguen existiendo en estas instituciones (cárceles). Es necesario saber que la racionalización de la práctica social trae consigo consecuencias como el desencanto, la perdida de fe, la falta y no importancia de los valores y la opresión. Igualmente, se define la penalidad sin un trasfondo emocional o moral (Garland, 1999). 

En la película nombrada se puede ver cómo la racionalización de la práctica del castigo afecta directamente al individuo. Esto ya que no se toman en cuenta los valores de las personas, por lo que se evidencia la agresión, la venganza, la maldad, la corrupción, entre otras dentro de los mismos prisioneros. Igualmente, la cárcel como una institución no toma en cuenta estos valores, debido a que si se hace sería no racional pues no se toman en cuenta las formas afectivas ni las emociones. Lo que muestra que la institución esta principalmente centrada en hacer cumplir la norma, pero en su intento promueve sentimientos que causan una conducta más desviada, lo anterior se ve con los asesinatos que se dan en la cárcel por parte de los mismos prisioneros.  De igual manera, hay otros factores que contribuyen a que se den estos sentimientos, como lo es el hacinamiento en el que viven los presos.  

Por otro lado, existe un personaje que se fija en lo irracional de la institución, que en este caso es el médico de la cárcel, el doctor Drauzio Varella. Este personaje enfoca su conducta en ser una persona amistosa con los prisioneros y trata de entender por qué están ahí. Lo anterior evidencia que el doctor promueve sentimientos distintos a los que promueve la institución racionalizada. Sin embargo, la presencia del doctor es a su vez una acción racional debido a que como lo dice Garland (1999), el sistema penal al ser racional incluye a grupos de profesionales como son los médicos. En el caso de la película el doctor es llamado para diagnosticar a los prisioneros y promover acciones que influyan el uso del condón.  

Del mismo modo, la escena en la que se da la masacre dentro de la cárcel se debe a las diferentes consecuencias que promueve una práctica social racionalizada, en específico, son la opresión y la represión lo que causa estos efectos. Estas dos causas hacen que los presos se "rebelen" ante la institución y que finalmente esta tome acción para que no se descontrole el sistema debido a estos sentimientos irracionales de los prisioneros. En este caso la acción tomada es recurrir a la acción violenta homicida. Con base en este ejemplo se muestra que los sentimientos irracionales son totalmente rechazados, debido a la racionalización y para que no ocurra el descontrol. Asimismo,  en el estudio de Weber sobre la acción social se dice que la conducta de las personas está orientada por otras personas. Del mismo modo, esta acción social tiende a pensar en el "deber ser" (Aparicio, 2016). En el caso de la película, los prisioneros están orientados a actuar por la institución carcelaria, ya sea para que actúen bien o cometan actos desviados, como matar a otros prisioneros. Lo anterior evidencia que al no cumplirse lo que la prisión establece (que los prisioneros se "rebelen") no se está siguiendo la adecuada acción social, por lo que se da la masacre, como ya se dijo para que no ocurra el descontrol y se procure actuar de la manera en la que debería ser. 
En conclusión, las  prácticas sociales pueden ser racionalizadas cuando son regidas por las normas sociales y no racionales cuando se toman en cuenta formas afectivas y emocionales. Un  ejemplo de la primera practica social es la cárcel, dado que es una forma de castigar un comportamiento desviado. Este se puede observar en la película Carandiru (2003, dado que en esta no toman en cuenta lo que ocurre entre los prisioneros (venganzas, agresiones, etc.) y las emociones que estos sientan como la rabia, perdida de fe , entre otros. Por otro lado, el doctor Drauzio (personaje de la misma película) es una persona amigable y abierto con los prisioneros, lo cual demuestra el lado no racional de la práctica social. 


Trailer Película

 

 
Carandiru (Brasil, 2003, 145 min.). Director: Hector Babenco.



Referencias 

Aparicio, R. (2016). Notas de clase curso pensadores. Inédito. Programa de pregrado, departamento de ciencias sociales, Universidad de Los Andes, Bogotá. 
 
Babenco, H. (director). (2003). Carandiru [Motion picture]. Brasil.  

Garland, D. (1999). La racionalización del castigo: temas weberianos y penalidad moderna. En D. Garland, Castigo y sociedad moderna. Un estudio de teoría social (1st ed., pp. 209-226).

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